La Enfermedad de Parkinson
En 11 de abril se celebró el Día Mundial de la Enfermedad de Parkinson, llamada así en honor al neurólogo británico James Parkinson quien la describió por primera vez en el año 1817 como una parálisis agitante.
El Parkinson es una enfermedad neurológica asociada al envejecimiento, sin embargo, existen casos desarrollados antes de los 40 años. Es una enfermedad progresiva, que lamentablemente hasta el momento no tiene cura.
La enfermedad se desarrolla por la muerte de unas neuronas especiales que se ubican en la parte profunda del cerebro conocida como sustancia negra o corteza cerebral, lugar donde se reciben todos los impulsos eléctricos que provienen del exterior a través de los sentidos y son transformados en un impulso eléctrico para iniciar una acción como por ejemplo: levantar un brazo. Esas neuronas especiales se denominan neuronas dopaminérgicas por ser las encargadas de elaborar la sustancia llamada Dopamina, neurotransmisor necesario para regular adecuadamente los movimientos y el equilibrio.
La enfermedad de Parkinson sólo se manifiesta cuando se ha producido la destrucción de un 70% – 80% de las neuronas dopaminérgicas. En algunos casos puede haber una disposición genética a padecer la enfermedad, lo cual no quiere decir que se transmita genéticamente. A pesar de los muchos estudios que se han realizado, no se conoce exactamente su causa. Sabemos que afecta por igual a hombres y a mujeres.
Aunque la sintomatología de la enfermedad es variada, lo que hace difícil su diagnóstico, los síntomas clínicos más importantes son los siguientes:
Temblores: lentos y rítmicos que predominan en reposo y disminuyen al hacer un movimiento voluntario.
Rigidez muscular: contracturas musculares que dificultan el movimiento.
Lentitud de movimientos:Bradicinesia que significa incapacidad para iniciar movimientos voluntarios
Falta de expresión en la cara: rigidez en los músculos faciales conocido como “cara de máscara”.
Escritura lenta, torpeza con las manos, dificultades en el habla.
Paso lento, arrastrando los pies: A veces de dan pasos rápidos y cortos con dificultad para detenerse
Episodios de bloqueo de la marcha (freezing): los pies parecen que están pegados al suelo.
Trastornos del equilibrio.
Evolución de la enfermedad: La enfermedad de Parkinson no evoluciona por igual ni a la misma velocidad en todos los pacientes. Aunque no tiene cura, con la medicación adecuada y las terapias de rehabilitación se pueden paliar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente aunque la enfermedad siga su curso
El diagnóstico de la enfermedad de Parkinson es basado exclusivamente en los síntomas clínicos, por ello son de gran complejidad principalmente en los primeros estadíos de la enfermedad, ya que sus síntomas se asemejan a los presentados en otros trastornos como el hipotiroidismo, accidentes cerebrovasculares, y otros. Este hecho induce a diagnósticos erróneos. No existen actualmente pruebas de laboratorio que permitan diagnosticar la enfermedad. El diagnóstico debe realizarlo un neurólogo especializado en esta enfermedad.
Estadios de la enfermedad de Parkinson
Una vez alcanzado el diagnóstico lo recomendable es ubiquen la enfermedad el estadio en el que se encuentra, para ello se utiliza la escala elaborada por los neurólogos Margaret Hoehn y Melvin Yahr, quienes publicaron en 1967 los resultados de sus investigaciones para definir el avance progresivo de la incapacidad del paciente de acuerdo a la etapa de esta enfermedad por la que va atravesando, escala mundialmente empleada por los médicos de esta especialidad, la cual resumimos a continuación:
Estadio 1: Síntomas leves, afectan sólo a una mitad del cuerpo.
Estadio 2: Síntomas a ambos lados del cuerpo, sin trastorno del equilibrio.
Estadio 3: Inestabilidad para mantener la postura tanto de pie como al caminar, pero el paciente es físicamente independiente.
Estadio 4: Incapacidad severa a grave, presenta rigidez y bradicinesia (requiere mayor esfuerzo para comenzar movimientos como dificultad para levantarse de la silla)
Estadio 5: Invalidez total, necesita ayuda de manera permanente.
Dudas frecuentes:
1.- ¿La enfermedad de Parkinson es mortal?
No, en estos tiempos nadie se “muere de Parkinson”, su expectativa de vida es igual a la promedio, pero hay que poner especial cuidado con situaciones como el riesgo a caídas, a la mayor predisposición a contraer infecciones respiratorias o las urinarias
2.- ¿Todos los enfermos terminan en una silla de ruedas?
No, los estudios señalan que sólo un porcentaje menor al 20% llegan a presentar deterioro grave que los obligue al uso de las sillas de ruedas permanente.
3.- ¿Por qué les cuesta pronunciar bien las palabras y pueden mejorar?
La articulación de las palabras está a cargo de los músculos que intervienen en el lenguaje y estos se afectan también, como si tuviera algo en la boca, la voz puede ser normal al inicio de la frase, pero luego pierde la entonación o en otros, tienden a hablar rápidamente, el logopeda es el neurólogo especializado en el habla y hay que acudir a él.
4.- ¿El Parkinson puede volverme loco?
Aunque a veces se confunde, el Parkinson no tiene nada que ver con la enfermedad de Alzheimer o demencia. No están alterados los mismos neurotransmisores ni las mismas áreas cerebrales. La Enfermedad de Parkinson afecta a las funciones motoras (movimientos), mientras que el Alzheimer afecta a las funciones cognitivas (mentales). No se pierde el juicio ni la memoria, y tampoco modifica la inteligencia ni ocasiona trastornos mentales.
EN ESTA ENFERMEDAD ES IMPORTANTE LA CONSULTA PERMANENTE
AL MEDICO NEUROLOGO.
Bibliografía: ACEPAR Asociación Civil Enfermedad de Parkinson, http://neurosurgery.mgh.harvard.edu/functional/pdstages.htm,http://www.diagnostico.com/CNS/Parkinson_1.stm
