Cómo se origina y evoluciona el Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad progresiva, irreversible y sin tratamiento curativo a la fecha. Esta enfermedad cuyo nombre se debe a su descubridor, el Dr. Alois Alzheimer, fue expuesta por primera vez en el año 1906 en Alemania, ante la Conferencia Anual de Psiquiatría, evento  donde el Dr. Alzheimer expuso la historia clínica de su paciente Auguste D. de quién refirió que sus síntomas habían comenzado aproximadamente a los 51 años, cuando ella aseguraba obstinadamente que su marido “se iba de paseo con una vecina”, poco después, tenía dificultad para recordar cosas, dos meses después cometía errores al cocinar, se despreocupó poco a poco de todo, fue empeorando progresivamente. Pensaba que las conversaciones que se hacían en su entorno eran sobre ella. Tenía sentimientos de ansiedad y miedo de morir. No podía encontrar objetos en los lugares donde ella misma los había guardado, su conducta se hizo hostil, gritaba y arremetía contra quien quería examinarla. Tocaba la cara de los otros enfermos y les golpeaba. Tuvo que ser aislada. Presentó serias dificultades para hablar, olvidaba las palabras, no se podía comunicar bien, no comprendía lo que le decían, perdió el control de sus esfínteres vesical y anal, se fue debilitando físicamente cada vez más, encogida en su cama, habitualmente en posición fetal, se fue consumiendo muriendo a los 56 años de edad un 8 de abril del año 1906.

El Dr. Alzheimer estudió con mucho afán el cerebro de Auguste y dio a conocer sus hallazgos, pero no despertó el más mínimo interés en sus colegas en aquella oportunidad. Es en el año 1997, que los miembros del Instituto de Neuropatología de Munich sacaron a la luz los estudios histológicos que había desarrollado el Dr. Alois Alzheimer y corroboraron que él,  90 años atrás, había mostrado los conocimientos básicos  sobre esta enfermedad a la que ahora se conoce con el nombre de Enfermedad de Alzheimer en  su honor.

Sus estudios mostraron la presencia de unas sustancias tóxicas hoy conocidas como “Amiloides Beta del Alzheimer”. La proteína Amiloide se halla normalmente en el cerebro y tiene por función favorecer la correcta alimentación de las neuronas y contribuir a las buenas comunicaciones entre ellas. Una vez que cumplen su función, deben descomponerse y eliminarse del cuerpo, pero en la Enfermedad de Alzheimer, la enzima encargada  de  esta función, no actúa  y en su lugar, otras dos enzimas diferentes son las que intervienen,  y al hacerlo originan la formación de fragmentos que no se pueden eliminar, son los llamados “Amiloides del Alzheimer” que empiezan a acumularse fuera de las neuronas, matándolas una a una de forma implacable y progresiva, rompiendo las uniones que existían entre ellas.

La enfermedad no forma parte del envejecimiento normal, se han llegado a detectar casos en personas a partir de los 40 años de edad.

Esta realidad ha generado el deseo constante de buscar vencer a esta temible enfermedad, en el año 2010 el Dr. Jack Clifford Jr., profesor de radiología y neurólogo del Colegio de Medicina de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota , presentó en la Conferencia Internacional de la Asociación del Alzheimer, su investigación sobre la participación de las dos proteínas: La Beta amiloide y la Tau explicando que estas en estados degenerativos dan lugar a las placas Beta amiloides y los “ovillos neurofibrilares” respectivamente , las que una vez establecidas interactúan de forma sinérgica, para dar lugar a la Enfermedad de Alzheimer, estableció el uso de biomarcadores específicos que permitan identificar su presencia en el tejido cerebral.

El objetivo de los recientes descubrimientos señaló el Dr. Jack Clifford es concebir un “coctel” o combinación de medicamentos que puedan dirigirse a distintos puntos a nivel molecular de la enfermedad, con la finalidad de que se administren a una edad temprana, en personas con riesgo de padecer Alzheimer

Con el uso de los biomarcadores descubiertos, han permitido identificar tres fases distintas que se presentan previas a la aparición de los síntomas clásicos de esta enfermedad.

Un marcador biológico o biomarcador es una sustancia que ayuda a medir un proceso biológico normal, una enfermedad o la respuesta a un tratamiento. Los que se están empleando para la enfermedad de Alzheimer son: el biomarcador del Amiloide Beta y el biomarcador de la proteína Tau.

Tau es una proteína que interviene en la formación y estabilización de las estructuras que sostienen la neurona, al lesionarse mueren y en ese proceso forman “ovillos de forma helicoidal”

“El Alzheimer comienza a afectar al cerebro muchos años antes de que los pacientes sean diagnosticados muchas pruebas con medicamentos fracasan porque para cuando a los pacientes se les administran los medicamentos, el cerebro ya ha está gravemente dañado”, dijo Simon Lovestone, de la Universidad de Oxford

Con el uso de los biomarcadores el Dr. Jack Clifford logró identificar los cambios físicos que se van dando en el cerebro, en el desarrollo de la Enfermedad de Alzheimer y determinó tres fases:

Primera Fase: Aparición de cambios en la proteína Beta amiloidea. Como trozos de moléculas de grasa que rodea a las neuronas.

Segunda Fase: Se muestran las primeras señales de degeneración y muerte de las células del cerebro. Hasta aquí, aún no hay síntomas de demencia,

Tercera Fase: Los síntomas de deterioro de la memoria, del habla, demencia y demás se hacen presentes.

Estos biomarcadores biológicos, continúan evaluándose para ser aplicado de forma oficial y representan una gran esperanza.

 

Actualmente el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer se basa en las manifestaciones clínicas y el deterioro del portador del mal. La evaluación que lleva al diagnóstico es un conjunto de pruebas que deben incluir: evaluación médica; evaluación neuropsicológica; exámenes de laboratorio; imágenes: TAC (Tomografías) o RM (Resonancia Magnética).  El médico que debe ver estos casos puede ser psiquiatra, neurólogo, geriatra, internista; lo importante es que tenga experiencia en este tipo de enfermedad y en su manejo.

 

Preparado por Dpto. CRM y Servicio al Cliente InkaFarma.

BIBLIOGRAFIA: http://www.earlysymptomsalzheimers.com/es/biomarcadores#sthash.pang0N7Y.dpuf

http://www.cienciahoy.org.ar/ch/hoy41/protei6.htm. http://www.institutodelamemoria.com/investigacion/119-alzheimer.html, http://www.intramed.net/

 

 

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Prevención de la caída de cabello

La pérdida del cabello se desarrolla gradualmente y puede darse por parches o generalizada (difusa); el cuero cabelludo contiene en promedio alrededor de 100,000 cabellos  y se pierden aproximadamente 100 cabellos de la cabeza cada día. Tanto en hombres como en mujeres la pérdida del grosor y cantidad del cabello tienden a presentarse a medida que envejecen. La calvicie por lo regular no es causada por una enfermedad y está relacionada con el envejecimiento, la herencia y cambios en la hormona testosterona.

La calvicie hereditaria o “de patrón” afecta mucho más a los hombres que a las mujeres. Alrededor de la mitad de los hombres comienzan a quedarse calvos hacia los 30 años de edad y la mayoría son ya sea calvos o tienen un patrón de calvicie hacia la edad de 60 años.

Algunas causas de la caída del cabello son:

  • Fiebre alta o infección grave.
  • Parto.
  • Cirugía mayor, enfermedad grave, sangrado súbito.
  • Estrés emocional intenso.
  • Dietas drásticas, especialmente las que no contienen suficiente proteína.
  • Muchos medicamentos, como Retinoides, antineoplásicos, pastillas anticonceptivas, betabloqueadores, ciertos antidepresivos, AINES (entre ellos, ibuprofeno) y bloqueadores de los canales del calcio.
  • Uso excesivo del champú y secador.
  • Cambios hormonales.
  • Enfermedades tiroideas.
  • Anemia.
  • Trastornos auto inmunitarios como el Lupus.
  • Tiña de la cabeza (tiña del cuero cabelludo).

 

¿Qué debemos hacer para controlar la caída del cabello?

  • Controlar el stress: Realizar algún deporte, ejercicios, yoga, Tai Chi, etc.
  • Se puede consumir multivitaminicos o nutrientes que contengan: Biotina, Colágeno, Potasio, vitamina A, vitamina D, Cobre, Hierro, Selenio, Zinc, vitamina C.
  • Consumir alimentos tales como: carnes magras, maní y almendras, huevos, legumbres, harina de avena, menestras, requesón.
  • No usar geles de cabellos porque en algunas personas pueden producir la caída del cabello.
  • Las mujeres no deben sujetarse fuertemente el cabello con “moños”, colet”, “ganchos de cabellos”, etc.
  • Utilizar producto Anti Frizz para evitar que el cabello se enrede y así al peinarlo no maltratarlo.

 

Si desea mayor información al respecto no dude en llamarnos al 315-9000 opción 4 (anexo 1280) de Lunes a Viernes de 9 am a 1 pm y de 2 pm a 6 pm, ó escribanos con toda confianza a nuestro correo atencionfarmaceutica@inkafarma.com.pe.

Dpto. de Atención Farmacéutica e Información de Medicamentos

Equipo Atención Farmacéutica

 

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/003246.htm

http://www.caidadecabello.es/doc.php?op=leer&id=3947&ant=index

 

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El envejecimiento y los cuidados al adulto mayor.

El envejecimiento es un proceso absolutamente natural e irremediable por el que atraviesa o atravesará toda persona con el paso del tiempo, por ello, debe adoptarse una concepción positiva de esta etapa de la vida.

Muchas de las enfermedades crónico degenerativas que “aparecen” en esta etapa , no surgen propiamente durante la vejez, sino que aparecen con anterioridad , pero la persona al saberse más joven , al no darse el tiempo adecuado , permite que la enfermedad avance y sea diagnosticada hasta después. Frecuentemente se cree que los padecimientos de la tercera edad son originados por la vejez en sí misma, pero hay que considerar que el envejecimiento del organismo no es uniforme y los órganos envejecen de manera diferente.

Los órganos envejecen porque se producen alteraciones en las células y tejidos, van perdiendo su función de manera lenta, las personas no notan la pérdida, debido a que rara vez se necesita utilizar los órganos a su máxima capacidad, pocos saben que nuestros órganos poseen una capacidad de reserva para funcionar más allá de las necesidades diarias. Por ejemplo, el corazón de una persona de 20 años es capaz de bombear aproximadamente 10 veces la cantidad que realmente necesita para mantener vivo su cuerpo, después de 30 años de edad, se pierde en promedio el 1% de esta reserva cada año. Los cambios más significativos de las reservas orgánicas se dan en el corazón, los pulmones y los riñones. La cantidad de reserva perdida es diferente entre las personas, sin embargo, es importante dirigir nuestra atención al control preventivo de forma especial a estos órganos.

El envejecimiento es diferente para cada persona y por lo tanto, tiene peculiaridades físicas, psicológicas y sociales para cada individuo El deterioro físico producto del proceso natural del envejecimiento, asociado a la presencia de una o más enfermedades y al estilo de vida llevado, puede provocar que los adultos mayores no consigan o tengan dificultad para realizar por si mismos actividades de su vida diaria, como: subir y bajar las escaleras, aseo personal, cocinar, limpiar la casa, vestirse, lavar la ropa y demás.

La adaptación al envejecimiento no es sencilla para los adultos mayores, por ello requiere que las personas que los cuidan se caractericen por tener una especial vocación y amor por ellas, lo que implica valores como el respeto por el otro, la autonomía y compasión para brindar los cuidados que necesita el adulto mayor. El propósito con ellos debe ser ayudarlos respetando y manteniendo sus fuentes de poder, como la reserva psicológica y social, promover su autoestima, sus conocimientos y respetar sus creencias.

Para proteger al adulto mayor se debe tratar en lo posible y siempre que hayan las condiciones para hacerlo, quitar cualquier peligro ambiental de tal forma que cuando menos obstáculos haya a su alrededor mayor seguridad tendrá.

A.- El adulto mayor suele ser sensible a los cambios por ello:

  • Verificar que la intensidad de la luz se la misma en las habitaciones, pasillos y baños.
  • Pintar los escalones y desniveles con colores que contrasten para que les sean más visibles.
  • Usar colores contrastantes en sus platos, cubiertos y manteles para facilitar su identificación
  • Usar vajillas de plástico para evitar accidentes o lesiones si se rompen.
  • Reducir los niveles de ruido dentro de la casa, la música a bajo volumen puede ayudar a relajarlos.
  • Instalar en la cocina algún sistema de protección, sobre todo en la estufa y la despensa, en los anaqueles donde se guardan productos de limpieza como detergentes, blanqueadores, productos químicos, ácidos y demás.
  • Colocar barras de apoyo en el baño y en todos los lugares donde se requiera

B.- Lo recomendable es realizar cambios en la estructura de la casa de acuerdo con la situación de cada adulto mayor, sin embargo de manera general se aconseja

  • Escaleras con pasamanos en ambos lados.
  • Buena iluminación con interruptores que permitan iluminar el espacio oscuro antes de entrar.
  • Los pisos no deben tener superficies resbaladizas
  • Las sillas deben ser livianas, seguras y estables.
  • En las distintas habitaciones no deben haber bordes filosos, ni salientes puntiagudos en que se pueda atorar la ropa.
  • La habitación del adulto mayor debe estar decorada a su agrado.
  • La cama debe ser cómoda, de fácil entrada y salida, no pegada a la pared.
  • A medida que el deterioro avanza, es recomendable que utilice ropa fácil de quitar, de preferencia de dos piezas.
  • Prever que la puerta de baño debe poderse abrir desde afuera.
  • La puerta debe permitir la entrada de una silla de rueda.
  • Colocar barras de apoyo en el lavadero y el retrete, recordando que el adulto mayor tiene dificultad para pararse de asientos demasiados bajos.

C.- La nutrición en el adulto mayor tiene relación con el proceso de envejecimiento, acelerando o disminuyendo la pérdida de tejidos y con ello de funciones del cuerpo. Una mala alimentación puede determinar la aparición de enfermedades crónicas.

El adulto mayor come menos a medida que la edad avanza debido a una reducción de su apetito, pero, toda pérdida marcada del hambre debe ser comunicada al médico. Por lo tanto, su alimentación debe basarse en la calidad y cantidad que el cuerpo necesite.

  • La dieta debe ser variada: que contenga frutas, verduras, carnes, pescados, leche, huevos, fibra.
  • Deberá ser equilibrada: 15% de proteínas, 30% de grasas, 55% de azúcares.
  • Son suficientes las grasas que se encuentran de manera natural en las carnes, pescados y frutos secos.
  • Los alimentos ricos en fibra son muy importante dado que a la falta de movimiento el peristaltismo del intestino disminuye notablemente, entre ellos son ricos en fibra: el pan integral, el maíz, salvado, arroz integral, frutos secos, y verduras verdes
  • La alimentación del adulto mayor debe ser agradable, es decir de presentación atractiva, respetando los horarios y preferencias de la persona en la medida de lo posible y permisible
  • La preparación de los alimentos debe realizarse según la capacidad para masticar y tragar de la persona
  • Es muy importante también distribuir adecuadamente el horario de los alimentos, para ello es muy importante diferenciar si el adulto mayor es una persona sana o enferma, si se encuentra sana con la dieta equilibrada mostrada es suficiente para prevenir la reposición de sustancias nutritivas, mientras que el adulto mayor enfermo requiere especial evaluación debido a la pérdida de apetito que suele acompañar a las enfermedades.

¿Es posible el envejecer de manera saludable?

Existen muchos estudios que lo afirman, en Italia se estableció el denominado “Regimen Sanitatis Salernitarum”, o receta de salud para alcanzar una vida larga y saludable, respaldado por el incremento de la esperanza de vida en esa región del mundo, calculan que en un plazo no muy lejano, podrán llegar a alcanzar el límite de la vida a los 120 años.

Es posible ser un adulto mayor saludable, los cambios que tiene el organismo a través del tiempo pueden ser negativos o positivos, según nuestro estilo de vida.

La receta señala:

  1. Actividad física, continuada, moderada y razonable.
  2. Actividad mental.
  3. Alimentación equilibrada
  4. No fumar.
  5. Mantener una actitud positiva ante la vida.

El médico especialista en el cuidado del Adulto Mayor es el médico Geriatra, y el Piscólogo que estudia y acompaña el comportamiento y la personalidad relacionada al envejecimiento es el Piscólogo gerontólogo.

 

Preparado por Dpto. CRM y Servicio al Cliente. Consultas al e-mail: servicioalcliente@inkafarma.com.pe

BIBLIOGRAFIA:http://escuela.med.puc.cl/publ/manualgeriatria/PDF/CambioEnvejec.pdf

http://www.iaam.df.gob.mx/pdf/Manual_cuidados.pdf,http://www.gerontologia.uchile.cl/docs/cuidado.htm

http://www.institutodelenvejecimiento.cl/depen_salud_alimentacion.asp

 

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