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Consejos de higiene para una sexualidad sana

2017-03-13

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Compartir un momento íntimo con tu pareja debería ser sinónimo de pleno disfrute y parte de ello es que cada quien, por su parte, lleve una higiene correcta en los genitales.

Hay dos razones importantes por las que es necesario prestar atención a este tema. Por un lado, está el respeto al compartir un espacio de suma confianza con la pareja, en el que los olores desagradables, por ejemplo, podrían interrumpir el momento. Y el motivo más importante, es la salud; tener una higiene insuficiente puede ocasionar infecciones que afectan a quien lleva y podrían transmitirse a la otra persona. Las recomendaciones son tanto para los genitales masculinos como para los femeninos, presta atención y sigue estos consejos:

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Consejos de higiene para genitales femeninos

Al tomar una ducha, se debe procurar dejar que caiga abundante agua sobre la zona íntima y lavar solo la vulva con un jabón neutro, de preferencia, recomendado por un ginecólogo. Los labios menores y el clítoris son partes muy delicadas, por lo que se recomienda no aplicar el producto directamente, es mejor rozar los dedos con abundante agua y con cuidado de no lastimarlos. Se necesita minuciosidad al momento de secar esta zona, tanto en la vulva como entre las nalgas, de modo que no quede humedad, ya que este ambiente hace propicia la aparición de infecciones

Es importante saber que estar aseada antes y después del acto sexual, evitará la proliferación de bacterias.

Una mujer con actividad sexual puede llegar a tener infecciones dos veces al año, por lo que se recomienda como mínimo una o dos veces al año al ginecólogo para que descarte cualquier tipo de problema.

Consejos de higiene para genitales masculinos

Durante la ducha, se debe prestar atención a los penes no circuncidados, ya que pueden acumular secreciones en la zona del glande. Es necesario retirar hacia atrás el prepucio y lavar con abundante agua y jabón hasta observar que ha quedado limpio, finalmente se puede pasar a lavar la zona de los testículos. Al momento de secar, es importante utilizar una toalla aparte y lavarla continuamente.

Tras tener relaciones sexuales cuando la mujer está menstruando, es de suma importancia realizar un lavado minucioso para que no queden rastros de sangre, ya que es un medio favorable para la aparición de microbios.

Estar informado sobre cómo prevenir las enfermedades de transmisión sexual, es tan importante como la higiene que se emplea en la zona íntima, lo que te asegurará disfrutar de un momento agradable para ambos.

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