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¡Mi hijo no quiere volver al cole! ¿Qué hago?

2017-02-27

Nadar en la piscina, divertirse en la arena y despertarse tarde para jugar. Son algunas de las actividades que más disfrutan los niños en vacaciones y, de hecho, también son las que más extrañan cuando llega el momento de volver al cole. Si no tuviste oportunidad de hacer que la transición de vacaciones a clases sea menos pesada, es posible que durante los primeros días de clases tu hijo sienta fatiga, irritabilidad, trastornos de sueño y hasta falta de apetito. Y como consecuencia, su desempeño escolar también se vería afectado.

Si sientes que este es el caso de tu pequeño, no te alarmes ni le transmitas frustración, solo acompáñalo a salir de esta etapa post-vacaciones y verás que pronto avanzará al ritmo adecuado. ¿Cómo? ¡Con mucha paciencia y siguiendo estos consejos!

No más “¡5 minutos más!”. Es normal que, al despertar, tu hijo te pida unos minutos más para dormir porque le cuesta pasar del horario de descanso tan variado de vacaciones a uno rutinario. Con cada pequeño descanso comienza un nuevo ciclo de sueño que es interrumpido constantemente, esto solo hará que tu hijo se sienta aún más cansado. Lo ideal es establecer horarios fijos y despertar con el primer llamado, su organismo se acostumbrará.

Sé curiosa. Pregúntale cómo le fue en el curso de matemática, que te cuente qué nueva palabra aprendió en la clase de lengua o pinten juntos lo que le enseñaron el arte. Sé cómplice de sus primeros días de cole para que no sienta la carga de actividades tan pesada.

Los incentivos ayudan. Cuando notes mejoras en su actitud o veas que se despertó temprano solo, reconoce sus logros con palabras o pequeñas recompensas, una de estas actividades para paseos en familia sería una buena idea, así relacionará los buenos hábitos con consecuencias positivas.

Desayuno de reyes. La primera comida es la más importante porque le da energía para las actividades del día y hace que la fatiga sea más leve. Recuerda incluir frutas, carbohidratos como panes o tostadas, proteínas que encontrarás en los lácteos o huevos y fibras como los cereales.

¿Ves que no es muy difícil? Buen humor y calma, mamá, verán que vencerán al perezoso síndrome post-. Y recuerda, en las siguientes vacaciones, puedes practicar ejercicios para la transición al colegio, así será más fácil volver a clases.