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La importancia de la lactancia materna

2017-07-31

A veces, el acelerado ritmo de la rutina diaria nos lleva a olvidar lo que es verdaderamente importante en la vida, no solos para nosotros, sino para nuestros hijos.

Solemos dejar de lado aquellos hábitos o costumbres que nos “quitan tiempo”, cuando en realidad son la manera más valiosa de aprovecharlo. Cuando nos convertimos en padres, el tiempo casi siempre falta, y si eres madre  es el momento de dar de lactar a tu bebé, que mucho más importante de lo que crees y aquí te contamos por qué.

Amor desde el primer día

Luego de dar a luz, siempre se recomienda que la madre dé de lactar a su bebé lo antes posible. Sin embargo, lo que le sale de los pechos al principio puede preocupar a algunas, pensando que no están produciendo una buena leche.

El primer líquido que sale de la mama se llama  calostro y provee de todas las proteínas y sales minerales que tu bebé necesitará para que su cuerpo genere las defensas que necesitará para combatir enfermedades y crecer más saludable.

El calostro es también una de las razones por las que los bebés disminuyen ligeramente de peso durante los primeros días de nacidos. Esto es normal y se debe a que el calostro es bajo en calorías.

Ante esto, muchas de las nuevas mamás cometen el error de darles otras leches o complementos vitamínicos, o incluso hasta suspender la lactancia materna por completo.

Beneficios emocionales para el bebé

La lactancia materna no solo es importante por el contenido nutricional de la leche, sino también porque fortalece el vínculo madre-bebé cuando se da directamente del pecho. No hay escena que represente mejor el amor de madre que dar de lactar a tu bebé.

Al estar en contacto con el cuerpo de la madre, el bebé se siente seguro y cómodo. El vínculo entre la madre y la satisfacción de una necesidad vital como la alimentación es directo, debido a esto es menos probable que un bebé tenga problemas para adaptarse a beber la leche directamente de su madre, que hacerlo de un biberón.

Estos primeros  sentimientos  de cobijo y protección marcarán al bebé para siempre. Los niños que toman leche directamente de su mamá son menos propensos al llanto, los berrinches o al engreimiento; son más seguros de sí mismos y más propensos a dar y recibir cariño.

Alto contenido de nutrientes

El paquete de nutrientes que trae la leche materna consigo es casi milagroso. A los anticuerpos necesarios para una adecuada defensa se unen los nucleótidos, sustancias indispensables para que el bebé crezca normalmente, y para que procese proteínas y grasas.

Otro contenido de la leche materna es la caseína, un conjunto de proteínas que suman casi la mitad de las que requiere el bebé para su desarrollo integral. Otros nombres, a veces bastante extraños, se unen a una larga lista de sustancia vitales para tu bebé, como los oligosacáridos, la lactoferrina, y casi todos los minerales y las vitaminas contenidos en la leche materna en generosas cantidades.

Sin preservantes, colorantes ni saborizantes

La gran ventaja de la leche materna es que no contiene ningún elemento artificial, muchos de los cuales son rechazados y provocan alergias en los bebés, así como otras complicaciones, desde indigestión, hasta diarrea.

Lactancia exclusiva

Se recomienda como hábito ideal dar de tu leche al bebé durante los primeros seis meses de vida de manera exclusiva. Los médicos coinciden en que en este tiempo la leche materna es todo lo que tu bebé necesita.

Luego, puedes ir introduciendo nuevos alimentos a la dieta de tu bebé, poco a poco y según las indicaciones de tu pediatra. Por más difícil que pueda ser, trata siempre de mantener la leche materna en su dieta lo más posible.

Por todas estas razones, no hay nada mejor que la leche materna para tu bebé. Al recibir leche materna, tu bebé está siendo bendecido con lo mejor que puedes darle: la vida misma, su salud y su felicidad.

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